Enfermedad de Dupuytren

¿QUÉ ES LA ENFERMEDAD DE DUPUYTREN?

La enfermedad de Dupuytren es un engrosamiento anormal del tejido que está justo debajo de la piel de la palma de la mano y los dedos. Se presenta en forma de cordones y nódulos duros junto con hoyos alrededor. Estos cordones y nódulos van produciendo una contractura que va cerrando progresivamente los dedos sobre la palma. Sin embargo, en esta patología, los tendones de mueven los dedos no están afectados. Los dedos afectados no se pueden estirar completamente, lo que puede complicar las actividades diarias.

Los dedos que más frecuentemente se afectan son el anular, en primer lugar, y el meñique y ocurre más a menudo en varones de más de 40ª años de descendencia europea. Puede afectar a uno, dos o más dedos

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS QUE LA PROVOCAN?

Se cree que es una enfermedad hereditaria, pero aún no se conoce la causa exacta. La contractura de Dupuytren puede estar asociada con fumar cigarrillos, la epilepsia, la diabetes y el alcoholismo, y normalmente se presenta en la edad mediana.
Los factores de riesgo constatados que aumentan el riesgo de padecer la enfermedad son:

  • La enfermedad de Dupuytren ocurre más frecuentemente después de los 40 años.
  • Sexo. Los varones tienen más probabilidades de desarrollar la enfermedad y de sufrir contracturas más graves que las mujeres.
  • Ascendencia. Las personas de descendencia del norte de Europa tienen mayor riesgo.
  • Antecedentes familiares. Se cree que es una enfermedad hereditaria.
  • Tabaco y de alcohol. El consumo de tabaco aumenta el riesgo de padecer la enfermedad de Dupuytren, debido a los cambios que produce el tabaco en los vasos sanguíneos. El consumo de alcohol también está asociado con un aumento del riesgo
  • Diabetes. Las personas diabéticas tienen un riesgo mayor.

¿QUÉ SIGNOS Y SINTOMAS APARECEN?

Como ya hemos comentado, los signos de la enfermedad de Dupuytren suelen incluir nódulos y cordones duros y fibróticos junto con hoyos en la palma de la mano y los dedos. Estos cordones suelen confundirse con los tendones por su trayectoria, pero realmente están formados de tejido fibroso y se encuentran entre la piel y los tendones. Estos cordones causan la flexión y cierre de los dedos. Lo más habitual es que el paciente se dé cuenta del inicio de la enfermedad al tener dificultades cuando realiza actividades cotidianas lavarse las manos, usar guantes, dar apretones de manos o poner las manos en los bolsillos. La progresión es impredecible. La enfermedad es más grave cuando la aparición se da a una edad más temprana.

¿QUÉ TRATAMIENTOS EXISTEN?

En casos leves, especialmente si la función de la mano no está afectada, solo se requiere control y tratamiento con fisioterapia para evitar la contractura de los dedos. En casos más graves, puede ser necesario el tratamiento quirúrgico. A pesar del tratamiento adecuado, es posible que la enfermedad reaparezca en la misma zona o en las zonas adyacentes. La presencia de nódulos en la palma de la mano no significa que se necesite una cirugía ni que la enfermedad vaya a avanzar. La corrección de la deformidad de los dedos se consigue mejor en casos de contracturas leves o contracturas que afectan a la base de los dedos. En ocasiones se necesitan injertos de piel para cubrir las áreas abiertas en los dedos si la piel fuera insuficiente, aunque esto suele suceder en los casos más graves. Los nervios sensitivos de los dedos suelen estar entrelazados con los cordones por los que tras la cirugía se puede presentar un hormigueo temporal en la punta de los dedos.

En los últimos años ha aparecido un tratamiento novedoso con enzimas que degradan o “se comen” el tejido fibrótico llamadas colagenasa. Estas enzimas se inyectan dentro de los cordones y tras deshacerlo, nos permite extender el o los dedos. El problema fundamentas es que, en ocasiones, la enzima no solo ‘se come’ el tejido fibrótico, sino también el sano de alrededor, pudiendo provocar roturas tendinosas y lesiones nerviosas y vasculares.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO MÁS ADECUADO?

Debemos tener en cuenta que no existe cura para la enfermedad de Dupuytren fuera del tratamiento quirúrgico. La indicación del tratamiento quirúrgico depende fundamentalmente de la fase en que se encuentre la enfermedad, de las características del paciente (edad, patologías previas, etc..) y de la incapacidad que produzca al paciente en su vida diaria. La cirugía no detiene el avance de la enfermedad, sino que elimina las limitaciones que provoca al paciente, aunque pueden volver a reaparecer con el tiempo.

¿QUIÉN PUEDE REALIZAR EL TRATAMIENTO DE LA ENFERMEDAD DE DUPUYTREN?

Lo ideal para tratar una enfermedad de Dupuytren es ponerse en contacto con un cirujano experto en patología de mano ya que será el más indicado para explicarle los posibles tratamientos existentes y para realizar una cirugía en caso de que sea necesario.